Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
A gran chatera, gran pechera.
A catarro gallego, tajada de vino.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Viento del solano, agua en la mano.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
La mujer rogada y la olla reposada.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Más vale mendrugo que tarugo.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
No hay albarda que le quede bien.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Pueblo chiquito, campana grande.
El que no se embarca, no se marea.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Bebe y ata la bota.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Amor de amos, agua en cestos.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Año tuero, vaca y muerto.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Cerrado a cal y canto.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".