Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Salir junto con pegado.
Sé osado y serás afortunado.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
A dineros dados, brazos quebrados.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Vale más tener que no desear.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Aire de Levante, agua delante.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
La bondad, quien la tiene la da.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Le quedo como anillo al dedo.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La reputación dura más que la vida.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Criados, enemigos pagados.
Querer y no querer, no está en un ser.
Para buena vida, orden y medida.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Quien busca, halla.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
De tal palo tal astilla.
La fantasía es el reposo del alma
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Buen corazón vence mala andanza.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la virtud, menester hace espaldas.