No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Dos es compañía, tres multitud.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Buena compañía, Dios y Santa María.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Demasiada amistad genera enfados
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Gente de montaña, gente de maña.
A braga rota, compañón sano.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Boca de verdades, cien enemistades.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
No conviertas en amigo al que has vencido
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Quien cae no tiene amigos.
De los enemigos los menos.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.