Callar y callemos que todos de barro semos.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Esto son habas contadas.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Molino cerrado, contento el asno.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Quien tenga tiempo que no espere
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Por puerta abierta ladrones entran.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Me importa un bledo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Los buenos modos agradan a todos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Para colmo de males, tratar con animales.
Casa de mantener, castillo de defender.
Pan no mío, me quita el hastío.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Del necio, a veces, buen consejo.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Una hora de contento, vale por ciento.
El que del campo viene, cenar quiere.
El hombre es para el hombre un espejo.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Vive tu vida y no la de los demás.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Caridad con trompeta, no me peta.