Enójate pero no pegues.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Según con quien te encontré, así te trate.
Boda mojada, novia afortunada.
Paciencia y barajar.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hablen cartas y callen barbas.
A la fortuna, por los cuernos.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
De sabios es cambiar de parecer.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Dinero llama a dinero.
Más vale estar solo que mal acompañado.
A confesión de parte relevo de prueba.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Boca abierta, dientes de oro.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Vivir juntado es igual que casado.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Tu hablar te hace presente.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?