Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Al bobo, múdale el juego.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Ocasión llegada presto agárrala.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Por sus hechos los conoceréis.
A gallo viejo gallina joven.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
A un traidor, dos alevosos.
El vivo a señas y el tonto a palos.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Copas son triunfos.
La alegría es gemela
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Amor y vino, sin desatino.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Amor con casada, vida arriesgada.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Salud y pesetas salud completa.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Fraile convidado echa el paso largo.
Toma y daca.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.