Adulador; él es tu enemigo peor.
Pastelero a tus pasteles.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
El diablo es puerco.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Robles y pinos, todos son primos.
Favor con favor se paga
A bien obrar, bien pagar.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Suerte, y al toro.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
La buena hija dos veces viene a casa.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Para San Antón, gallinita pon.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Componte para el marido y no para el amigo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El casado casa quiere.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Gallo viejo con el ala mata.
Casa ordenada, casa salvada.
A cabrón, cabrón y medio.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Buena barba, de todos es honrada.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Salud para mí, trabajo para mi marido.