La masa y el niño en el verano sienten frío.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Barájamela más despacio.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Nadie se hace rico dando.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Quien bien siembra, bien coge.
Quien bien quiere, bien obedece.
No hay atajo sin trabajo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
De buena casa, buena brasa.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Proba varón, que primero es San Antón.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Gitano no saca la suerte a gitano.
A jugar y perder, pagar y callar.
A hierro caliente, batir de repente.
El amor, de necios hace discretos.
Al desdén con el desdén.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
A un traidor, dos alevosos.
Puerta de villa, puerta de vida.
A consejo malo, campana de palo.
En verano hasta el más seco suda.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.