La mujer hacendosa es la más hermosa.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
El necio o no se casa o se casa mal.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Callando el necio, se hace discreto.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Con buena polla bien se jode.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Cuentas claras, amistades largas.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Las uvas están verdes.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Ese huevito quiere sal
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Quien da el consejo, da el tostón.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Al amigo, nunca lo pruebes.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
A fin de año, remienda tu paño.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Chico pueblo, grande infierno.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Hacerse la boca agua.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Arriba canas y abajo ganas.
Lo comido por lo servido.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.