En enero, el besugo es caballero.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Eso no te lo despinta nadie.
Gallo fino no extraña gallinero.
Casarse bajo el palo de la escoba
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A burro viejo, poco forraje.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Un yerro, padre es de ciento.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Amigo viejo y casa nueva
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Viste a la escoba y parecerá señora.
De casta le viene al galgo.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Costurera mala, la hebra de a vara.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Juego y bebida, casa perdida.
A cada paso, un gazapo.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Quien se quemare, que sople.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Hablar bajo y obrar alto.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Date prisa, pero no corras.
De la esperanza vive el cautivo.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Madre piadosa cría hija miedosa.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Claridad, y no en el caldo.