Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
A la puta, el hijo la saca de duda.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Haz buena harina y no toques bocina.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
El que no tranza no avanza.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Gallina vieja da buen caldo.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Amor con casada, vida arriesgada.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Amor comprado, dale por vendido.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Te conozco, pajarito.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Dios nos libre de un ya está hecho.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.