Al que no quiera taza, taza y media.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
A la prima, se le arrima.
No hay que arrear ganado flaco.
No donde naces, sino donde paces.
A lo hecho, pecho.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Quien tenga tiempo que no espere
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Para sabio Salomón.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Palabras de santo, uñas de gato.
El tiempo no pasa en balde.
A buen capellán, mejor sacristán.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Buen abogado, mal cristiano.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Mujer al volante, peligro constante.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Cambiar de opinión es de sabios.
Año de neblinas, año de harinas.
Suegra, ni de caramelo.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
El lo que se pierde, se aprende.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Tras el buen comer, ajo.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Otro gallo le cantara.
Un ten con ten para todo está bien.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Nada con nada, total nada.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.