El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Hacienda de pluma, poco dura.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Con el metro que midas, te medirán.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
A donde las dan, allí las toman.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Los duelos con pan son menos.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Callando el necio, se hace discreto.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Hombre anciano, juicio sano.
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.