Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
A cántaro roto, otro al puesto.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
De esta agua no beberé.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Frio, frio, como el agua del rio.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Al roto, patadas y porotos.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
A buena confesión, mala penitencia.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Caridad con trompeta, no me peta.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Más groso que el Guelpa.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Mujer con toca, dos veces si.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Corta despacio, que hay poco paño.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.