Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Juez que dudando condena, merece pena.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Casa chica infierno grande.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Mujer pecosa, mujer candela.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Palabra de boca, piedra de honda.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
No hay tu tía.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
La mentira es animal de quinta vida.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Esposa prudente es don de Dios.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
A la hija mala, dineros y casalla.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Allá va la lengua do duele la muela.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Fía mucho, más no a muchos.
Cada día, su pesar y su alegría.
Al loco y al aire, darles calle.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.