Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Al mejor caballo se le van las patas.
Matanga dijo la changa.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Cojo con miedo, corre ligero.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Tiene más miedo que vergüenza.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Una mentira, madre es de cien hijas.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Enfermo que come y caga no tiene nada
La mujer hermosa es peligrosa.
No es nada, que del humo llora.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Dar con la puerta en la cara.
A veces se llora de alegría.
A la puta, el hijo la saca de duda.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El hombre honrado a las diez acostado.
Hijos y mujer añaden menester.
Dama tocada, dama jugada.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Muchos componedores descomponen la novia.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
No pasa seguro quien corre por el muro.
A la vejez aladares de pez.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Buey que rumia, nada le duele.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.