Amanecerá y veremos.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Ojo al Cristo que es de plata.
Dar la callada por respuesta.
Es más largo que un día sin pan.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Al que feo ama, bonita le parece.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Lo que va viene.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
No compra barato quien no ruega rato.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Ladra de noche para economizar perro.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
No da, ni dice donde hay.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Quien sabe adular sabe calumniar.