Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El caracol donde nace, pace.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Comprar al pobre, vender al rico.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Ya no soy quien solía ser.
Para su casa no hay burro flojo.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Calor de paño, jamás hizo daño.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
A burra nueva, cincha amarilla.
A la larga, todo se arregla.
Cada cabeza es un mundo.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
La comida reposada, y la cena paseada.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
El que las sabe, las tañe.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
No jales que descobijas.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
A cabo de rato, Andújar.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Cada santo tiene su candela.
Nunca olvides tu casa.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Ponte al sol y harás sombra.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.