La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
En Abril, aguas mil.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Nunca anochece donde se ama.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Los dedos de la mano no son iguales.
Más vale ensalada que hambre.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Mala cuña es la de la propia madera.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Cielo a corderos, agua a calderos.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
La verdad siempre sale a flote.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
A más años, más desengaños.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Échale guindas al pavo.
Ama y guarda.