Caminito comenzado, es medio andado.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Las noticias malas tienen alas.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.
Hay ropa tendida.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
De tal colmena tal enjambre.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Cava, cava y encontrarás agua.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Siempre que llovió, paró.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Otros tiempos, otros modos.
El invierno es el infierno de los míseros
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Querer es poder.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Aire de Levante, agua delante.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
La prudencia nunca yerra.
El abad canta donde yanta.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
La guerra mil males engendra.
La alegría en el alma sana se cría.
Hablar por referencias es casi mentir.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Hay más días que ollas.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
La lima, lima a la lima.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.