Camino malo se anda ligero.
A cabrón, cabrón y medio.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Mi secreto, en mi pecho.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Compañía, ni con la cobija.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El agua derramada es difícil recogerla.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
La edad primero que la belleza.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Buenas palabras no hacen buen caldo.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Entre amigos no hay cumplidos.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Zapatero a tus zapatos.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
A falta de caballos, que troten los asnos.
A la virtud, menester hace espaldas.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Cada cosa nace para su semejante.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Reino dividido, reino perdido.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
La mujer en la cocina es una mina.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.