La paciencia, en los trabajos se prueba.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
No da, ni dice donde hay.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Del favor nace el ingrato.
El pájaro no se caga en el nido.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
El que no ama, no se desilusiona.
Gente de montaña, gente de maña.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Hasta ajustar, regatear.
Mucho saber, menos ignorar es.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
La zorra se conoce por la cola.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
La cara bonita y la intención maldita.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Bonete y almete hacen casas de copete.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Palabras blandas te pondrán en andas.