Eso será, cuando los cerdos vuelen.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
A cazuela chica, cucharadica.
Hacer de toda hierba un fardo.
Nada tiene al que nada le basta.
La suerte no es para quien la busca.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Boticario sin botica, nada significa.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
El que calla, no dice nada.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Al freír será el reír.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Borracho que come miel, pobre de él!
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
A la gorra, ni quien le corra.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Irse con la soga entre los cachos.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El que mucho duerme poco aprende.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
De tal palo tal astilla.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
El que no pierde, algo gana.
Esquílalas pero no las desuelles
Ingratos hacen recatados.