La cara del santo hace el milagro.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Música y flores, galas de amores.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Le sacan punta a una bola de billar.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Obras vea yo; palabras, no.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Bien urde quien bien trama.
Ni en pelea de perros te he visto
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Buey viejo, surco nuevo.
Quien nada guardó, nada encontró.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
El vicio, saca la casa de quicio.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Fuiste doncella y viniste parida.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Mañana será otro día.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.