Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Riqueza vieja es la nobleza.
A buenas horas, mangas verdes
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Al mal dar, tabaquear.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Para el postrero no hay cuchara.
El gallo donde canta come.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
De higos a brevas, larga las lleva.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Cada cual es rey en su casa.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Hablar en plata blanca.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
La peor pobreza es tener deudas.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Quien lee y escribe no pide pan.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Haber de todo, como en botica.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.