Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Arena y cal encubren mucho mal.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Barba remojada, medio afeitada.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Agua no quebranta hueso.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Pobreza, víspera de vileza.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
La práctica perfecciona.
El mandar no admite par.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Casa en canto, y viña en pago.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
No dejes camino por vereda.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Cosa hallada no es hurtada.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Hacer de necesidad virtud.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Donde está la aguja está el dedal.
Dar antes que amagar.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Invierno frío, verano caluroso.
Entre bueyes no hay cornadas.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
No eches toda la carne al asador.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El mal comido no piensa.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.