Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Donde comen cuatro comen cinco.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Lentejas, comida de viejas.
Paciencia y barajar.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Poco a poco se cría la muchacha desde el moco.
Nadie da nada a cambio de nada.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
En hacer bien nunca se pierde.
Al catarro, con el jarro.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Hacer algo muy en los cinco casos.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Amor y dolor son del mismo color.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Cuando el río suena, agua lleva.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Burlas de manos, burlas de villanos.