Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Arca abierta al ladrón espera.
Del agua mansa no fíes nada.
La ociosidad enseña muchas maldades.
De la nieve no sale más que agua
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Bien está lo que bien acaba.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Donde las dejan, las cobran.
En el refugio del otro vive cada uno
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Agua al higo, que ha llovido.
Tal vendrá que tal te quiera.
El que fía, salió a cobrar.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
De lengua me como un plato.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.