El vino y la mujer se burlan del saber.
Aún queda el rabo por desollar.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
A la zorra, candilazo.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Maestre por maestre, seálo éste.
Castillos muy altos vienen de repente al suelo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Un pie calzado y otro descalzo
Cuerpo sano, mente sana.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Del mal, el menos.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El empezar es el comienzo del acabar.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Chica centella gran fuego engendra.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Al saber lo llaman suerte.
Cantad al asno y soltará viento.
Manda, manda, Pedro y anda.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Dios los cría y el diablo los junta.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.