Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
De poniente, ni viento ni gente.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Esto está color de hormiga.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Agua estancada no mueve molino.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Perro ladrador, poco mordedor.
Dios no se queda con nada de nadie.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
No solo de pan vive el hombre.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El juez que toma, presto es tomado.
A quien vela, todo se le revela.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Cada uno con su humo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Males comunicados, son aliviados.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.