Rapados y por rapar, todos han de pagar.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
No te vallas a morder la lengua.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Nuestro gozo en un pozo.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
El ruin calzado sube a los cascos.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Mucho ojo, que la vista erro.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
El sueño quita el hambre.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
La tierra que me sé, por madre la he.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Amor, con amor se cura.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Entre salud y dinero, salud primero.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Quien no da nudo, pierde punto.
El que más madrugo, un talego se encontró.