Año de hierba, año de mierda.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
A Roma por todo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
La primera con agua, la segunda sin agua y la tercera como agua.
Dos cabezas piensan más que una.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Después de un gustazo, un trancazo.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
El hombre propone y Dios dispone.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Para todo perdido, algo agarrado.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
A la hora mala no ladran los perros
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Te casaste, te frego.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Cuatro ojos ven más que dos.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Dios castiga, pero no ha palo.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Está mal pelado el chancho.
De pequeñico se doma al mimbre.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Ave que vuela, a la cazuela.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Hacer la plancha.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.