En casa del carpintero, zuecos de hierro.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Dádivas quebrantan peñas.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Burro que piensa bota la carga.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Al mal tiempo, buena cara.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
A mala cama, buen sueño.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Pueblo chico infierno grande.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Mira la peseta y tira el duro.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Dos es compañía, tres multitud.
A mala leña un buen brazado.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Torta en masa bien se pasa.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.