Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
En abril, va la vieja a veril.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El uso hace al maestro.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Despacio, que llevo prisa.
Frio, frio, como el agua del rio.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Hacer ruido, para sacar partido.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Hacerle a uno la pascua.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Atáscate, que hay lodo.
Calienta más el amor que mil fuegos
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Hablar a calzón "quitao".
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
A quién le dan pan, que llore.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
La sardina y el huevo a dedo.
Tranquilidad viene de tranca.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Más ven cuatro ojos que dos.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
A bien obrar, bien pagar.
Caranga resucitada pica muy duro.
Boca de miel y manos de hiel.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.