El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Puerta de villa, puerta de vida.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Cada quien, con su cada cual.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Domingo sucio, semana puerca.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Dar en el clavo.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
A lo hecho, pecho.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Miren quién habló, que la casa honró.
Hombre casado, burro domado.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Olla chica hace la bolsa grande.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Mente sana, cuerpo sano.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
¡A darle que es mole de olla!
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Vecina de portal, gallina de corral.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
A la mujer no la cates, no es melón.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
No hay como la casa de uno
Manda y haz, buen ejemplo darás.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
A buey viejo, cencerro nuevo.