Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El amor todo lo iguala.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Cada pez en su agua.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La verguenza es último que se piedre.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
En Abril, aguas mil.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Comer uva y cagar racimo.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
El corazón engaña a los viejos.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
La paciencia es la llave del paraíso.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
De buen caldo, buenas sopas.
Codicia mala a Dios no engaña.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.