Te casaste, te frego.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Demasiada amistad genera enfados
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Como es la madre, así es la hija.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Pascua pasada, el martes a casa.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Casa hecha, sepultura abierta.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Hermanos hay tanto por hacer!
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Tenís más grupo que banco de sangre.
De casta le viene al galgo.
Toma y daca.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Dios acude siempre.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Callen barbas y hablen cartas.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
pajero como tenedor de oveja.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Al loco y al fraile, aire.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Al pan pan y al vino vino.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Vecina de portal, gallina de corral.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La crianza es buena los trece meses del año