Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
En mi casa mando yo que soy viudo.
A buen bosque vas por leña.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Dar caramelo.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
En el bosque no hay pájaros gordos.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
El vino casi es pan.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Con las buenas palabras nadie come.
Voy a ir hacer un mandado.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Las indirectas del padre Cobos.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
El hambre es el mejor cocinero.
Indios y burros, todos son unos.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.