A gran chatera, gran pechera.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Dificulto que el chancho chifle.
Dame dineros y no consejos.
A caballo grande, grandes espuelas.
Esto está color de hormiga.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
¿Usted qué come que adivina?
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
La viña y el potro, criélos otro.
La fruta madura se cae sola.
Año de endrinas, año de espinas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Más largo que un día sin pan.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Donde hay carne, hay hermosura.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Can que mucho lame, saca sangre.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Cada tonto tiene su manía.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
La sugestión obra.
Me doblo pero no me quiebro.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
A barbas honradas, honras colmadas.
A quien le dan pan que no coma.
Barájamela más despacio.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Bien ama quien nunca olvida.
Un yerro, padre es de ciento.
El mono vestido de seda mono se queda
Un amigo vale cien parientes
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.