La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Inútil como bocina de avión.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Ir por lana y volver trasquilado.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Ni agradecido ni pagao.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Ahí está la madre del cordero.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Las indirectas del padre Cobos.
Vive tu vida y no la de los demás.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Putas y tuertos todos somos vueltos.
De lengua me como un plato.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
La abadesa más segura, la de edad madura.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La Cruz, la viña reluz.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
A chica cama, échate en medio.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
No saber de la misa la media.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Emborrachar la perdíz
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.