Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Más raro que perro verde
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
El flojo trabaja doble.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Ajo dulce no hay.
El amor no respeta a nadie
Salvarse por los pelos.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Si te he visto no me acuerdo.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Dádiva forzada no merece gracias.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
A los cien años todos calvos.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Bien te quiero y mal te hiero.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Con el metro que midas, te medirán.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Perro pendejo, no va a la gloria.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Rectificar es de sabios.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Buena fama, hurto encubre.
No se me olvidará mientras me acuerde.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Nunca olvides tu casa.
Hay más santos que nichos.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Hacer una montaña de un grano de arena.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Adonde no te llaman, no vayas.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.