Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Tenís más grupo que banco de sangre.
El interés tiene pies y yo también.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Hacer de necesidad virtud.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El que más hace, menos alcanza.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Una palabra deja caer una casa.
Buena es la costumbre en el bien.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
La suerte es de los audaces.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El hombre propone y Dios dispone.
Honra sin provecho la digo pecho.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Las cosas de palacio van despacio.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
El que debe y paga, descansa.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Los casados, casa quieren.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Nada necesita quien tiene bastante.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A caracoles picantes, vino abundante.