Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Más puede Dios que el diablo.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
Abrojos, abren ojos.
A cada rey su trono.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Piedra que rueda no hace montón.
Trabajo en domingo no da fruto.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Hoy no se fía, mañana sí.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Mediado enero, mete obrero.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Dar antes que amagar.
El que tiene buba, ése la estruja.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
El daño hecho no tiene remedio.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
El buen traje encubre el mal linaje.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.