Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
El que a los suyos se parece, honra merece.
Da y ten, y harás bien.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Cantad al asno y soltará viento.
La cortesía exige reciprocidad.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Lo escrito, escrito esta.
Hijos casados, duelos doblados.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Dame rojura y te daré hermosura.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Indio muerto no tira flecha.
Quien da el consejo, da el tostón.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El que guarda, halla.
Burro cargado, busca camino.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
El caracol donde nace, pace.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Al que feo ama, bonita le parece.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Más perdido que un moco en una oreja.
Gran constipado, culo apretado.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Que cada cual espante sus pulgas.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Un "quizá" ni ata ni desata.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.