Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
La fe no tiene miedo.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
O faja o caja.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
No dar pie con bola.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
La zorra nunca se mira la cola.
Más haces callando que gritando.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Junta de pájaros, agua segura.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Hace más la raposa que la curiosa.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
El ruin calzado sube a los cascos.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Llaga incurable, vida miserable.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.