El movimiento se demuestra andando.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
la ropa son alas.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Gallina vieja da buen caldo.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
De mi maíz ni un grano.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El que necesita, te visita.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Dar carne al lobo.
El pobre es un extranjero en su país.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
El hambre es la mejor salsa
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Indios y burros, todos son unos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Sal derramada, quimera armada.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
No sufras por calenturas ajenas.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Cada cual mire por su cuchar.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.