Putas y frailes andan a pares.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Dos capitanes hunden el barco.
Cabra manca, a otra daña.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El ladrón juzga por su condición.
Olla quebrada, olla comprada.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Libro prestado, libro perdido.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
A caballo comedor, cabestro corto.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Todavía aguas corren profundamente.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Pa'trás como las del marrano.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
No juzgues el barco desde tierra
El hogar del Ingles es su castillo.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Ama y guarda.
Llave puesta, puerta abierta.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Esta vale en oro lo que pesa.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
El que presta, a pedir se atiene.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.