Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Jinca la yegua.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Amor forastero, amor pasajero.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Necesitado te veas.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Pedir peras al olmo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
El vino comerlo, y no beberlo.
El que trae , lleva.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
No saber de la misa la media.
Componte para el marido y no para el amigo.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Al espantado, la sombra le basta.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
A gran seca, gran mojada.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Emborrachar la perdíz
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.