Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Año malo, panadera en todo cabo.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Quien da para recibir no da nada
Boca con duelo, no dice bueno.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Camino malo se anda ligero.
Bien reza, pero mal ofrece.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Justo peca en arca abierta.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
La oportunidad se escapa por los pelos.
Contra gustos, no hay disgustos.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Los enamorados, no ven a los lados.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
El que no ayuda, estorba.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
A falta de pan, buenas son tortas.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Acometer hace vencer.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Lo que no se conoce no se apetece.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Comida hecha, amistad deshecha.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Perro no come perro.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.