Hay que creer, rajar o desastillar.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Riñas de enamorados, amores doblados.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Hablar a tontas y a locas.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
A la larga, todo se arregla.
Pocas palabra y muchos hechos.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Un hombre puede lo que sabe
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El interés mata la amistad
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Fácil es recetar, difícil es curar.
A lo que no puede ser paciencia.
Hambre larga, no repara en salsas.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
La glotonería acaba con muchos.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El interés tiene patas.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Me importa un bledo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
A malos ratos, buenos tragos.
A cautela, cautela y media.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Barájamela más despacio.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Leerle a uno la cartilla.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)