La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Mear sin peer, rara vez.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Caridad con trompeta, no me peta.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Está comiendo zacate el burro.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Boca con duelo, no dice bueno.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Jugar la última carta.
Perro flaco soñando con longaniza.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Hasta que el cuerpo aguante.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Después de comer miel, nada sabe bien.
La verdad no peca pero incomoda.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.