Abril frío, poco pan y poco vino.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Comida que escasea, bien se saborea.
El verano es la madre de los pobres
El aburrimiento es una desgracia
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
A falta de reja, culo de oveja.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Nadie se hace rico dando.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
El hambre es la buena, no la comida.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
A buen hambre, no hay pan duro.
La necesidad carece de ley.
A la hija mala, dineros y casalla.
Lo malo nunca es barato.
Harina mala, mal pan amasa.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Dar limosna no aligera la bolsa
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Más fea que un carro por debajo.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Si vives de fiado, vives señalado.
Nada puede dar quien nada tiene.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.